01 noviembre 2012

Y el Conejo en la Luna, ¿cómo llegó ahí?

         El día de ayer, mi hermanito me contó una historia muy linda del Conejo de la Luna, y recordé que, en la escuela primaria, una maestra me contó también una historia del por qué el conejo está ahí. Eran muy diferentes, así que Googleé por ahí, encontrándome muchísimas historias, pero ésta me pareció tan bella que he querido compartirla:

La Liebre y las Estrellas.

         Erase una vez una liebre que era más pequeña que las demás. Todas las otras liebres decían que parecía un conejo y a ella le molestaba mucho... pero ella era diferente, y no sólo en tamaño, sino también en inteligencia. Ella podía entender cosas que las demás no; miraba el cielo y se preguntaba sobre las estrellas, mientras que al resto de las liebres sólo les preocupaba la lechuga. Ella soñaba con alcanzar las estrellas, así que con su inteligencia decidió inventar un aparato que la haría brincar mucho más alto que ninguna otra liebre. Las demás liebres le decían que estaba loca y la ignoraban.
         Entonces el día del salto llegó. A pesar del escepticismo, todas las liebres fueron a verla, esperando verla fracasar. La liebre respiró profundo; retrocedió 60 pasos para tomar vuelo... se lanzó corriendo lo más rápido que pudo y saltó en su trampolín. Parecía que llegaría muy alto, pero un arbusto la detuvo, haciéndola quedar en ridículo. Mientras todas las demás liebres reían, ella acomodaba nuevamente su trampolín... y se lanzó otra vez... Mil veces lo intentó y para este entonces, todas las otras liebres estaban a punto de irse... pero la vez número mil uno algo increíble sucedió: exhausta y deprimida, con los ojos llenos de lágrimas, la liebre saltó de nuevo. Como era lógico, debió haber caído, pero lo que nadie sabía, era que Dios también estuvo observando a la pequeña liebre, y conmovido por su determinación, envió una águila. Al verla, todas las demás liebres corrieron para ocultarse, pero el águila sólo capturó a la pequeña liebre que brincaba y la elevó más allá de las nubes... y nadie más volvió a verla, pero a partir de aquella noche, en la luna apareció la figura de lo que todos creyeron un conejo, pero las liebres sabían la realidad: era una liebre muy, muy pequeña que había llegado más alto que ninguna otra.

¿Les gustó? ¡Yo la amé! Me parece que, de una manera clara y sin tantos rodeos, habla de la perseverancia, de no darse por vencidos nunca.

13 comentarios:

  1. Aw que linda historia, me encanto *_* La perseverancia siempre tiene su recompensa. Besos.

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  2. :') Que bonitaaa historia, preciosaaaa

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  3. sii que linda! yo nunca había escuchado ninguna de las historias del conejo en la luna :/

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  4. Hermosa historia. Yo tampoco había escuchado ninguna antes.

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  5. muy bonita la historia no la conocía, un beso.

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  6. nunca habia oido de ella pero deja una muy bonita enseñanza :)

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  7. *O* Owww. Que linda historia!. No la había leído nunca :D

    Besos

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  8. Oh, pero que bonita historia, también había escuchado muchas historias de porque el conejo en la luna, llevo escuchandolas desde chica, y esta me ha gustado muchísimo.
    Saludos!

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  9. Esta historia es hermosa, me ha sacado un par de lágrimas. Me encantó.

    Gracias por compartirla.

    Saludos!!

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  10. Está muy, muy, muy hermosa :D
    Y sí, tiene un bonito mensaje x)

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