03 octubre 2014

Saint Seiya, Legend of Sanctuary.


     La semana pasada (exactamente el viernes pasado, pero HASTA HOY puedo hacer la reseña porque... ¡la universidad me tiene vuelta loca!) fui a ver Saint Seiya Legend of Sanctuary. Y, ¿cuál fue mi impresión?
     Bueno, hay que ser sinceros: todo fanático, que se diga fanático en toda la extensión de la palabra, toda animación que no vaya al pie de la letra con el manga, podría resultar mala. Es lo mismo con los libros y sus respectivas adaptaciones a películas: si le omiten, cambian, o añaden algo… malo.
     Y Saint Seiya, mis amigos, es más que una simple historia... Es leyenda. Es culto. Es casi una religión. Una vez fanático de Saint Seiya, lo eres la vida entera.
     Lo que quiero decir con esto es que, aunque tuvo sus fallos, fueron más los puntos buenos a favor.


     Bueno, antes de hablar de la película en sí, debo hablar de mi preparación. ¿Preparación? Sí, preparación: cuando niño, lo más esperado (luego de Navidad) son los fines de semana, y mis más felices recuerdos, mis más antiguos recuerdos, son de mí, frente a la televisión, siendo una nena esperando ver a mi adorado Dragón, Shiryu (por quien, debo confesar, derramé bastantes lágrimas durante su pelea en la casa de Cáncer). Años después, gracias a la maravillosa Internet, recordé cuánto amaba yo Saint Seiya, sin embargo, mi amor por ellos ha sido uno de esos amores extraños, que aunque eterno, ha tenido sus diferentes niveles a lo largo del tiempo: muy intenso en momentos, en otros es sólo un cariñito que te hace sonreír cuando lo recuerdas... y en otros, siendo ya una adulta, que hacían años no escuchaba Chikiuugi, y hacerlo por casualidad, y encontrarte con la piel erizada, con el aire escapando lento de los pulmones y deseos de llorar y reír al a vez... eso es amor, un amor extraño, pero eterno. Así que debía prepararme. Entré a un restaurante, comí paella con una copa de vino tinto, pues quería relajarme y disfrutarla, quería apagar un poco esa fangirl que llevo dentro, pero al terminar aún estaba muy excitada, así que bebí una cerveza rápidamente, y luego me fui a buscar algunos dulces que no venden en el cine al cual acudí, pero me gustan. Compré también palomitas grandes, un refresco inmenso, y entonces tomé asiento al fin. Y bueno...

     La entrada de Hyoga fue, quizá, la más cool de los Santos de Bronce. Llegando en una motocicleta, vestido con vaqueros azules y una cazadora de cuero, el Santo del Cisne nos impresiona una vez más, como hizo tantos años atrás, en su aparición por la saga galáctica. Sí, sonreí como una cría... y lo amé.




     Seiya, con su atuendo igualmente modernizado, vistiendo una chaqueta tipo school, sigue mostrándonos su arrogancia bienintencionada.
     Shun, ahora con una chamarra tipo sport, se deja ver menos afeminado, pero sí más vanidoso. Sigue teniendo ese espantoso color verde de cabello, que le añadieron en la animación.
     Shiryu ahora tiene una fijación por vestir su armadura todo el tiempo… pero sigue quitándosela para pelear. Incoherencias de la Toei Animation, supongo.
     Ikki, como siempre, fue el último en aparecer. Entradas impresionantes, desde luego, ahora lleva un peinado tipo mohicano y sigue protegiendo a su hermano… como siempre.



PUNTOS A FAVOR:
  • El solo hecho de poder verlos en algo nuevo a mis queridísimos Santos, ya es ganancia. Y digo, no todos los días una puede ver a su primer amor.
  • Ver las armaduras, muy cercanas a lo que serían en la realidad, es un privilegio que otorga esta película. Está cuidado cada detalle de sus armaduras. Realmente es un deleite mirarlas.
  • El nuevo diseño de sus personajes: han modernizado a los personajes, debo decirlo. Generalmente esos cambios me molestan… pero creo que fueron acertados a más no poder. Ahora parecen más adolescentes, más reales (por cierto, le añadieron a mi adorado Hyoga pulseras, anillos e incluso un arete en el lóbulo izquierdo de su oreja ). Por cierto… Aioria de Leo trae un piercing en el labio inferior, del lado izquierdo, que le hace ver más sexy de lo que ya era. Y Aldebaran de Tauro se deja ver extraordinario, devastador, y con un anillo pendiendo de su nariz, cual toro.

  • Sus personalidades las dejaron casi intactas. Hyoga sigue siendo el cool. Ikki el fuerte de carácter. Shun el delicado. Seiya sigue siendo el tonto que dice cosas bonitas (). Y Shiryu… Como ya dije, le añadieron una obsesión por su armadura que, según yo, no tenía antes. 
  • Saori deja de ser tan inútil. Saori pasa de ser un simple objeto sagrado a una chica interesada en sus Santos. Su roce romántico con Seiya sigue siendo evidente. Parece japonesa ahora sí, debo señalarlo (aunque, también debo señalar, que ella es griega).
  • Camus es maestro de Hyoga, no se atrevieron a cometer la estupidez de ponerlo como "el maestro de su maestro", como hicieron antes en el anime, incluyendo al inexistente “Maestro Cristal”, arruinando así todo el drama que representa para Camus y Hyoga enfrentarse.
  • Y decía de los cambios al manga... La historia cambia ligeramente. Cambian las muertes y peleas… pero, al contrario de volverlo indignante, deja un buen sabor de boca, ya que uno se emociona al no saber lo que pasará luego. Todo va muy apresurado, sí… pero era sólo una película y no se puede abarcar con detalle tooodos los diálogos ni tooodas las peleas.

PUNTOS EN CONTRA:
  • Insisten en poner a los Santos de Bronce cómo huérfanos entrenados por el venerable Mitsumasa Kido para la protección de la diosa Atena… cuando en realidad todos los santos de bronce son hermanos, hijos del mismo sr. Kido, ese anciano asqueroso, quien los recluyó en un orfanato, donde recibían golpes de los empleados y otros abusos de diferentes magnitudes (si desean leerlo, los capítulos del manga donde habla de esto son: 26, 30, 31 y 32). 
  • Omitieron el odio que los Santos tenían por Saori Kido.
  • Mataron una gran parte de la historia al quitarle a Hyoga su fijación de Edipo. Aceptémoslo, la obsesión de Hyoga con su madre era ese punto del que algunos se reían y otros nos enternecíamos. Los traumas personales de cada Santo eran eso que los volvía humanos y te hacía sentir algo (lo que sea, cariño o incluso desprecio) por ellos. Comprendo que una película no puede abarcar tantos temas… pero recordemos que ésta película no fue pensada en las nuevas generaciones, sino en aquellas que crecimos adorando, venerando y sabiendo casi todo sobre Saint Seiya. Se extrañó a Natasha, la madre de Hyoga.
  • Death Masck quería trabajar en Broadway... al menos tuvo su musical, el pobre. El respeto que imponía este Santo y su palpable crueldad desaparecen cuando lo vemos cantando junto a los rostros de los muertos en su casa. Al final, termina en calzones… literalmente, en calzones. Despojaron al personaje de toda su dignidad.
  • La manera en que Camus se dirige a Hyoga hace pensar que nunca lo amó, cuando era su discípulo, y (luego de Atena) Hyoga era lo que él más quería. También, la manera en que Hyoga le responde, hace creer exactamente lo mismo.
  • La muerte de Afrodita es insignificante y sin sentido.
  • Nos muestran a un Saga ambicioso y no trastornado.
  • Y lo peor… nos roban a uno de los Santos más sensuales: Milo de Scorpio, y lo suplantan con una... mujer . No, no escribí mal: lo suplantaron con una mujer. No soy sexista, pero quiero recordarles que son SANTOS. Hombres. Las mujeres son otro tipo de guerreros, y llevan incluso máscaras para no aparecer frente a la Diosa mostrando su rostro femenino. Creo que este cambio le intenta dar igualdad a la mujer… pero estuvo mal. Nos quitaron a un gran guerrero:

En conclusión: es una buena película. Se disfruta, siempre se disfruta ver nuevamente a nuestros Santitos... especialmente en este estupendo formato.

TRAILER:


Estupendo trailer, ¿cierto? ;)
Si no has ido a verla, ¡ve antes de que la quiten! Hay cosas que sólo se disfrutan en plenitud en el cine, y si ya fuiste ¡cuéntame tu experiencia! Qué te gustó más, qué no, y si irías a una próxima :D

4 comentarios:

  1. ^-^ Yo fui a verla el fin de semana pasado y me encantó. La verdad yo no soy tan conocedora de tantos detalles como tu, no recuerdo cuantos años tenía cuando transmitían la serie pero me imagino que de 10 no pasaba, lo que si recuerdo es que los adoraba y fue lindo volver a escuchar ¡polvo de diamante! y ¡meteoro de pegaso! :'). ¡Y ver al caballero de la casa de Acuario :D! (soy Acuario :p) No tengo ni idea de si alguna vez lo vi en la serie pero casi casi grité cuando salió en la película.

    Lo que no me gustó fue que Afrodita salió como 5 segundos, ¡es de mis favoritos!. Me encantaba como atacaba con su rosa y las alucinaciones que usaba contra sus atacantes (creo, o no se si yo soy la que está alucinando). Concuerdo en que tuvo un final muy x. Otra cosa que no me agradó fue el Santuario de la película, estaba muy moderno para mi gusto.

    En fin, a pesar de los puntos malos la disfruté muchísimo y claro que vería otra ;). Deberían de pasar la serie por televisión otra vez ¿no crees?. Saludos.

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  2. Veo que no tuvo nada de malo que Milo fuera una mujer, un santo dorado tambièn pueden ser mujeres (ejemplos Sonia y Paradox/Integra). Al principio fue criticada pero se ganò todo el respeto, tuvo una GRAN actuaciòn Milo mujer. No por eso digo que ya hice a un lado a nuestro bicho consentido ¿Lo eché de menos? Sí, PERO la pelirroja fue ASOMBROSA.

    Muchos fans, la mayoria está de acuerdo con eso.

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    Respuestas
    1. Seguramente Sonia y Paradox son de Saint Seiya Omega, cierto? Yo no veo eso, en mi opinión, arruinaron la historia con eso. De hecho, te explico la historia ORIGINAL de las mujeres que pelean como Santos (que sólo alcanzan rangos de plata... al menos en mis tiempos) renunciaban a su feminidad por respeto a Athena, y se cubrían el rostro con su máscara. Tener de repente a una tipa sustituyendo a mi Milo fue algo bastante atroz para mí :'( Comprende a mi fangirl, por favor XD
      En mi opinión, si querían agregar a una mujer, debió ser Afrodita... a él le quedaba más el papel de mujer. Pero es sólo mi opinión.

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  3. Seré sincera.
    No he visto la película y tengo un miedo inmenso de hacerlo. Soy de aquellas que crecieron con la serie original, lloré, grité y canté con ellos. Ahora tan sólo ver que pusieron Milo como mujer (nada en contra de exaltar a la mujer) me ha hecho un nudo en el estomago (fangirl mode on). Estoy de acuerdo contigo, la persona que comprende el mundo de Saint Seiya sabe que el papel de la mujer como guerrera es otro. En fin.

    No la voy ir a ver, esperaré a prepararme psicológicamente y tal vez...taaaal vez la vea después. Aún así me alegra haber leído tu opinión. Me quito algo del temor a que hayan arruinado la historia.

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